Construyendo sueños, un niño a la vez

13 de abril de 2026

Cada día veo la resiliencia de los niños y niñas del programa, y cada pequeña victoria me llena de esperanza. Uno de los momentos que más me marcó esta semana ocurrió el lunes. Un niño, de no más de ocho años, corrió hacia mí con una sonrisa enorme. “¡Mira, Sara!”, me dijo mientras levantaba su cuaderno.

Había escrito su primera frase completa en inglés. Era algo simple: “I am happy.” Pero para mí significó muchísimo. Estos niños y niñas, muchos de los cuales han vivido situaciones muy difíciles, siguen encontrando razones para sonreír, aprender y soñar.

Son la prueba de que la Comuna 13 no es un lugar definido por la violencia, sino por la fortaleza, la transformación y la oportunidad. Esta semana también estuve organizando documentos para nuevos niños que se están vinculando al programa. Es bastante trabajo, pero cada firma representa a alguien más que ahora tendrá un espacio seguro para crecer, jugar y creer en un futuro mejor.

Ver su emoción por estar aquí hace que todo el esfuerzo valga la pena. Mientras caminaba a casa una tarde, pensaba en cuánto ha cambiado mi vida este trabajo. Estos niños y niñas también han sido parte de mi propia sanación.

En momentos difíciles me han enseñado que incluso en la oscuridad la esperanza puede crecer. Y cuando decidimos luchar por otros, no solo transformamos sus vidas, también transformamos la nuestra. En las próximas semanas tenemos muchas actividades planeadas: nuevas clases, juegos y, por supuesto, entrenamientos de fútbol con Diego, que nunca deja de inspirar a estos chicos con su entrega.

Gracias por hacer parte de este camino. Si alguna vez dudas de que el cambio sea posible, pasa un día con estos niños y niñas. Verás lo que yo veo todos los días: esperanza, resiliencia y el futuro de la Comuna 13 brillando con más fuerza.

Hasta la próxima, 🌿 Sara 🌿